29 de junho de 2013

Brasil registra 310 homicidios contra homosexuales en 2012

Por:  | 28 de junio de 2013, El País

Curación gay (2)
Brasil es una paradoja:
 Río de Janeiro está considerado la ciudad del mundo, que mejor acoge a los homosexuales, la nueva San Francisco, al mismo tiempo que el Congreso pretende aprobar una ley para que los psicólogos puedan tratar a los gais como una enfermedad,
La violencia contra la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales ha aumentado en Brasil un 166% en 2012 en relación con 2011, según datos del ministerio de Derechos Humanos y de Políticas para las Mujeres.
En 2012 el número de homicidios contra homosexuales ha sido de 310, con un aumento de un 12,5% en relación con el año anterior.
Y se trata de números que, según el gobierno, podrían ser el doble, ya que la referencia se ha hecho teniendo en cuenta las denuncias llegadas a través del teléfono.
La mayoría de esas denuncias no son de las víctimas sino de amigos y familiares. Muchos de los homosexuales que sufren persecución y violencia no se atreven a denunciar a sus agresores.
La mayor parte de los homicidios perpetrados contra los homosexuales figuran en una edad joven, entre 15 y 29 años.
Casi todas las víctimas (90,2%) son de varones.
El Estado con mayor número de denuncias de actos de violencia cometidos contra los homosexuales es el del Distrito Federal de Brasilia, corazón del mundo político, con unas 9,3 denuncias por cien mil habitantes, contra el 1,69 de Río.
“Estos números demuestran que es necesario avanzar en la aprobación de leyes que protejan los derechos de esa población”, ha afirmado, la ministra de Derechos Humanos, María do Rosario.
Estas cifras escalofriantes de agresiones y homicidios cometidos contra el planeta gay, llegan en medio de una gran polémica ante la propuesta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, presidida por el pastor evangélico, Marco Feliciano, que intenta revocar una ley que prohíbe actualmente a psicólogos y psiquiatras tratar la homosexualidad como “una enfermedad”.
A la ley, criticada mayoritariamente por la población se la ha apellidado de“curación gay” y de ella hasta la ministra Do Rosario ha afirmado que es “un absurdo”. En verdad es una ofensa contra la comunidad de homosexuales y contra la misma ciencia.
La idea del pastor Feliciano sobre la "curación gay", ha exaltado la fantasía de viñetistas y de gente de la calle, como la que dice que no puede ir a trabajar porque "estoy gay".
Curación gay

Can Connectivity Kill?



(Photo: Erik Hersman)
The standard narrative around technology in the developing world usually focuses on the positive: cell phones make it easier to check crop prices, transfer money, and understand violence.  But a new study,summarized in Foreign Policy, finds that all this connectivity can also increase political violence in violence-prone regions and countries:
A new study by Jan Pierskalla of the German Institute of Global and Area Studies and Florian Hollenbach of Duke University looks at the relationship between mobile phones and political violence in Africa. They found that from 2007 to 2009, areas with 2G network coverage were 50 percent more likely to have experienced incidents of armed conflict than those without. The clearest overlaps between cell coverage and violence were observed in Algeria, the Democratic Republic of the Congo, Kenya, Nigeria, Uganda, and Zimbabwe.
The authors think that improved cell-phone coverage helps insurgent leaders overcome what’s called the “collective-action problem” — that people are reluctant to join group endeavors when there’s a high level of personal risk. But better communication helps leaders recruit reluctant followers, whether they’re demonstrating for higher wages or killing people in the next town.

8 em cada 10 brasileiros apoiam protestos

    Folha de S.Paulo, 29/6/2013
PAÍS EM PROTESTO
Segundo Datafolha, apesar de alta aprovação a manifestações, 65% são contra tarifa zero se for preciso parar obras
Pesquisa também mostra que maioria considera que atos trouxeram mais lucro do que prejuízo ao país
DE SÃO PAULOOito em cada dez brasileiros (81%) apoiam as manifestações que tomaram as ruas do país nas últimas semanas, segundo pesquisa Datafolha. Apenas 15% dizem ser contrários aos protestos.
A maioria --65%-- diz acreditar que esses atos trouxeram mais lucros do que prejuízos, enquanto 26% pensam de maneira contrária.
Já a tarifa zero, bandeira principal do Movimento Passe Livre (MPL), teve pouca aceitação: 65% disseram ser contra a adoção dessa medida no transporte público urbano caso a contrapartida para viajar de graça seja a paralisação de obras e serviços.
Nesse quesito, 24% disseram preferir parar obras para arcar com as despesas totais do transporte público.
No dia 19, ao anunciar a revogação do reajuste das tarifas de ônibus, metrô e trens, o governador Geraldo Alckmin (PSDB) e o prefeito Fernando Haddad (PT) disseram que isso levaria à redução de investimentos em São Paulo.
Após a série de protestos, a passagem do transporte coletivo paulistano caiu R$ 0,20 --voltando a custar R$ 3.
O MPL, cujas manifestações em São Paulo detonaram outras pelo país, afirma que o financiamento da tarifa zero pode vir de várias alternativas, como o aumento do IPTU --proposta que chegou a ser estudada na capital paulista, nos anos 1990.
A pesquisa Datafolha foi realizada entre anteontem e ontem, com 4.717 entrevistas em 196 municípios brasileiros. A margem de erro é de dois pontos percentuais para mais ou para menos.
POUCA VARIAÇÃO
As opiniões sobre os protestos sofrem pequenas variações dependendo do gênero, faixa etária, preferência partidária, escolaridade e região do entrevistado.
Os que mais se opuseram aos protestos têm mais de 60 anos (23%) e escolaridade fundamental (24%) e renda mensal de até dois salários mínimos (20%).
No recorte partidário, 79% dos simpáticos ao PT se disseram a favor dos protestos, menor do que o apoio dos que preferem o PSDB (88%).
Com relação à tarifa zero, 63% dos ouvidos na região metropolitana de São Paulo se opõem caso haja corte em investimentos, dois pontos percentuais a menos do que a média nacional.
A onda de manifestações pelo Brasil teve início em São Paulo, quando o Movimento Passe Livre começou a organizar os protestos contra o aumento de R$ 0,20 nas tarifas de ônibus e metrô.
A primeira manifestação do MPL ocorreu no último dia 6. Reuniu ao menos 2.000 pessoas e fechou avenidas importantes. Após confronto com a polícia, houve depredação de estações do metrô.
Após a quarta manifestação, marcada pela truculência policial, houve uma onda de apoio aos protestos --que se multiplicaram pelo país.

    Manuel Castells, La región metropolitana en red como forma urbana de la era de la información

    • Revista Ñ, ClarínIDEAS
    • 28/06/13


    En este ensayo cedido en exclusiva a Ñ, unos de los máximos expertos de urbanismo en la era digital sostiene que el rasgo espacial clave de la sociedad interconectada es la conexión en red establecida entre lo local y lo global. “No se trata de ciudades globales, sino de redes globales que estructuran y cambian zonas específicas de ciertas ciudades mediante sus conexiones”, explica. Aquí, un panorama de estas nuevas urbes.





    En la Era de la Información, la sociedad de redes es una estructura social global que se manifiesta en diferentes contextos culturales e institucionales, al igual que la sociedad industrial fue la estructura social de la Era Industrial. La transformación espacial es una dimensión decisiva de esta nueva estructura social. El proceso global de urbanización que estamos experimentando en los inicios del siglo XXI se caracteriza por la formación de una nueva arquitectura espacial en nuestro planeta, constituida por redes globales que conectan tanto las regiones metropolitanas más importantes como sus zonas de influencia. Dado que la forma de interconexión de las distribuciones territoriales también se extiende hacia la estructura intra-metropolitana, nuestra comprensión de la urbanización contemporánea debe comenzar con el estudio de tales dinámicas de interconexión tanto en los territorios abarcados por dichas redes como en las localidades excluidas de la lógica dominante de integración espacial global.
    En el presente capítulo resumiré los principales rasgos y las causas subyacentes de la dinámica espacial de la sociedad de redes mundiales sobre la base de análisis previos y evidencia seleccionada ( Castells, 1989, 1999, 2000, 2004; Castells et al., 2006; Hall y Pain, 2006; Dear, 2005, 2006; Graham, 2005; Sassen, 2006; Lim, 1998; Broudehoux, 2004; Kwok, 2005; Lu, 2006; Hackworth, 2005; Wolch, 2004; Halle, 2003; Graham y Marvin, 2001; Abu-Lughod, 1999; Scott, 1998; Borja y Castells, 1997; Cordera, Ramírez Kuri, Ziccardi, 2008 ).
    Antes que nada, una corriente de investigación conducida en las dos décadas pasadas en todo el mundo –en su mayor parte realizada a partir de la antigua tradición de la ecología humana y siguiendo la ruta señalada por el trabajo pionero de Harold Innis– ha mostrado la estrecha interacción que priva entre la transformación tecnológica de la sociedad y la evolución de sus formas espaciales ( Scott, 2001; Sanyal, 2003; Graham, 2005; Mattos et al. 2004; Hawley, 1950, 1956; Innis, 1950, 1951 ). Sabemos que la tecnología no constituye el factor determinante de tal evolución; sin embargo, la información y las tecnologías de la comunicación que se basan en la microelectrónica han mostrado que facilitan el establecimiento de redes digitales que apoyan la difusión de la nueva estructura social, al igual que el tendido de distribución de energía eléctrica y la máquina electrónica sostuvieron la expansión de la sociedad industrial ( Mitchell, 2000; Hughes, 1983 ). Asimismo, sabemos que en la era de la información y de las tecnologías de la comunicación –en marcado contraste con las predicciones de los futurólogos– no estamos presenciando la desaparición de las ciudades o la terminación de la distancia. En vez de ello, nos encontramos en medio de la ola de urbanización más grande que ha presenciado la historia del ser humano. Hay una concentración cada vez más acentuada de población y actividades en las zonas urbanas, así como en las áreas metropolitanas de mayor importancia. En 2011, hemos superado el umbral de 50% en la población urbana del planeta: 3.600 millones de personas, según el cálculo de 2010 del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU), con más de mil millones que viven en asentamientos ilegales, sobre todo en las regiones metropolitanas ( Neuwirth, 2004 ). Las proyecciones del Fpnu calculan que en 2030 la cantidad de residentes urbanos alcanzará los 5.000 millones, de los cuales se espera que 81% viva en países en vías de desarrollo; y una tercera parte de ellos lo hará en tugurios. Para ese año, la mayoría de la población de todos los continentes (incluidos Asia y Africa) vivirá en zonas urbanas. América del Sur es ya 80% urbana; Europa y América del Norte están a punto de alcanzar ese porcentaje.
    Si proyectamos la vista al futuro –mediante una simple extrapolación de las tendencias actuales en el crecimiento poblacional de las zonas urbanas–, para mediados de siglo es probable que alrededor de tres cuartas partes de los habitantes del planeta vivan en zonas urbanas. No obstante, la característica más importante de tan acelerado proceso de urbanización global es que estamos presenciando el surgimiento de una nueva forma espacial, a la cual se atribuyen diferentes denominaciones, según las diversas perspectivas de análisis. Yo la llamo región metropolitana. Con ello indico que es metropolitana, pero no que se trata de una zona metropolitana, pues por lo regular varias zonas metropolitanas se incluyen en dicha unidad espacial. Kathy Pain y Peter Hall (2006) las llaman “regiones de megalópolis policéntricas”; y se basan en el estudio empírico que realizaron sobre la metropolitanización reciente de Europa occidental. La metrópoli policéntrica (o región metropolitana) surge a partir de dos procesos intervinculados: descentralización extendida de las grandes ciudades a las zonas adyacentes, e interconexión de pueblos preexistentes cuyos territorios llegan a integrarse mediante las nuevas capacidades de comunicación. Tal modelo de urbanización es al mismo tiempo antiguo y nuevo. En sus palabras: “Se trata de una forma nueva [que incluye] entre 10 y 15 ciudades y pueblos, físicamente separados pero funcionalmente interconectados, agrupados alrededor de una o más ciudades grandes, espacialmente distantes, que atraen enorme poder económico de una nueva división funcional de la fuerza de trabajo. Dichos lugares existen como entidades separadas en las cuales la mayoría de los residentes trabajan en la localidad y la mayoría de quienes trabajan son residentes de ese lugar […] y como región funcional que se encuentra conectada por redes de transporte y comunicación por las que fluyen personas, bienes, servicios e información ( Hall y Pain, 2006:3 ).
    Las infraestructuras de transporte y comunicación digital (incluidos los sistemas de comunicación inalámbrica) constituyen el sistema nervioso de la metrópoli policéntrica ( Rutherford, 2004 ). Agregaría también que en la mayor parte de los casos –salvo algunas excepciones, por ejemplo Toronto y Yakarta– no hay unidad institucional en tales regiones metropolitanas; ello trae consigo falta de rendición de cuentas en lo político, así como una planeación caótica para estos mega-asentamientos humanos.
    Una metrópoli con muchos centros
    La región metropolitana no es sólo una forma espacial de dimensión sin precedente en lo que se refiere a la concentración de la población y las actividades. Se trata de una forma nueva porque –en una misma unidad espacial– incluye áreas urbanizadas y tierra agrícola, espacio abierto y zonas residenciales muy densas: múltiples ciudades en una ruralidad discontinua. Es una metrópoli con muchos centros que no corresponde a la separación tradicional entre ciudades centrales y suburbios. Hay núcleos de diferentes dimensiones e importancia funcional distribuidos a lo largo de una vasta extensión de territorio que siguen las líneas de transporte. En ocasiones (como ocurre en las zonas europeas metropolitanas, pero también en California o Nueva York/Nueva Jersey), dichos centros son ciudades pre-existentes incorporadas en la región metropolitana mediante veloces vías de transporte ferroviario y carretero, suplementadas con avanzadas redes de telecomunicación y computación.
    A veces, la ciudad central sigue siendo el corazón urbano, como sucede en Londres, París y Barcelona; sin embargo, a menudo, no constituyen centros urbanos claramente dominantes. Por ejemplo, la ciudad más grande de la zona de la bahía de San Francisco no es San Francisco, sino San José; sin embargo, aquélla sigue siendo la ubicación clave para los servicios avanzados, mientras la principal base económica de la región, Silicon Valley, no es ni San Francisco ni San José sino la zona intermedia. En otros ejemplos como en Atlanta y en Shanghai, el rápido crecimiento de la región metropolitana impulsa a los nuevos centros (North Atlanta, Pudong) a albergar negocios, servicios y población que gravitan hacia el dinamismo de tales centros metropolitanos. En todos los casos mencionados, la región metropolitana se encuentra integrada por una estructura multicéntrica –con jerarquías distintas entre los centros–, una descentralización de actividades, residencia y servicios con usos de tierra mezclados, así como una frontera indefinida de funcionalidad que extiende el territorio de esta ciudad sin nombre hacia dondequiera que se desplieguen sus redes.
    A inicios del siglo XXI, las regiones metropolitanas constituyen una forma urbana universal. En 2005 en Estados Unidos, el Urban Land Institute identificó 10 zonas de megalópolis que dan cabida a 68% de la población estadounidense (citado por Hall y Pain, 2006). No obstante, las zonas metropolitanas más grandes del mundo se localizan en Asia. La más grande de ellas es una región poco conectada que se extiende desde Hong Kong hasta Guagzhou, y que incorpora a las villas manufactureras del delta del río Pearl, la boyante ciudad de Shenzhen (en la frontera de Hong Kong), así como las zonas adyacentes de Zhuhai y Macao; cada una de ellas cuenta con una economía y política particular, del todo interdependiente de los otros componentes de dicha región metropolitana del sur de China, y cuenta con una población de alrededor de 50 millones de personas.
    Lo anterior prefigura el futuro de las megalópolis que espera China. Durante las conversaciones que sostuve en Pekín en noviembre de 2005 con funcionarios de planeación del Consejo Estatal, me informaron de sus planes para organizar el crecimiento metropolitano de China para 2020 en 10 regiones metropolitanas mayores, cada una con 50 millones de residentes. De hecho, la región meridional de China ha alcanzado ya esa dimensión; en 2007, el gran Shanghai albergaba ya a más de 30 millones de personas. Tales regiones metropolitanas van a constituir el corazón de la nueva China, cada vez más globalizada: el centro manufacturero del mundo en el siglo XXI. Dichas “ciudades” ya no son ciudades, no sólo conceptualmente sino también en el sentido institucional o cultural. En realidad, ni siquiera ostentan un nombre. En Los Angeles, los únicos que la denominan así son los visitantes o la minoría de las personas que habitan la ciudad de Los Angeles (aproximadamente tres y medio millones), en contraste con el resto de los habitantes de una California que es metrópoli meridional de más o menos 20 millones y se despliega de Santa Bárbara a San Diego y Tijuana más allá de la frontera, en un patrón de paisaje continuamente urbanizado a lo largo de la costa y que se extiende por más o menos 100 millas terreno adentro ( Wolch et al., 2004 ). Frente a esta perturbadora ausencia de nombre, los medios de comunicación de la California meridional han creado uno para dicho mercado de televisión integrado, que se emplea al inicio de las transmisiones de los noticiarios vespertinos: “Su noticiario local: desde la Tierra del Sur”.
    La Tierra del Sur (¿sur de dónde?) es esta región metropolitana indefinida donde trabajan, habitan, se transportan y se comunican 20 millones de personas, hacen uso de una red de carreteras, de la cobertura de los medios, de las cadenas de cable, de las instalaciones eléctricas, así como de redes inalámbricas de telecomunicación, al mismo tiempo que se repliegan en la política de las localidades de un territorio fragmentado e identifican sus diversas culturas en función de etnicidad, edad y redes sociales que se definen a sí mismas. Por ello, la Tierra del Sur carece de una definición de fronteras institucionales, culturales o geográficas; sin embargo, mantiene una sólida unidad funcional y económica.
    La descentralización espacial multifuncional
    En Europa, Peter Hall y Kathy Pain (2006) han identificado la dinámica de la metrópoli policéntrica en las ocho principales regiones europeas que han estudiado. Lo que descubrieron fue la persistencia de la centralidad urbana en el núcleo de la región, pese a la articulación que priva entre diversos centros urbanos. En otras palabras: hay una especialización jerárquica de funciones entre los distintos centros urbanos. La estructura espacial general es policéntrica y, al mismo tiempo, jerárquica. Sin embargo, no hay expansión urbana descontrolada. De hecho, la expansión suburbana residencial tradicional que observaron los estudios sobre urbanismo en Estados Unidos en los años sesenta y setenta del siglo pasado, no es más la configuración predominante en las zonas metropolitanas de la Unión Americana. El proceso de asentamiento residencial se ha extendido a las afueras de una ciudad, en tanto que muchos suburbios se han transformado en áreas densamente pobladas, donde en ocasiones predominan los edificios de gran altura, y las actividades económicas se han descentralizado a lo largo del trazado de las líneas de transporte; de tal manera, se da una combinación de actividades en las zonas exteriores, junto con la diversificación de las funciones de centralidad urbana.
    El concepto de expansión suburbana residencial como forma predominantemente urbana ha pasado de moda. En la actualidad observamos una centralidad distribuida y un proceso de descentralización espacial multifuncional. Los rasgos clave son la difusión y la interconexión tanto de población como de actividades en la región metropolitana, junto con el crecimiento de distintos centros interconectados de acuerdo con una jerarquía de funciones especializadas. ¿Por qué ocurre así? ¿Cuáles son los motivos que dan origen a tales regiones metropolitanas?
    Peter Hall y Kathy Pain proponen una hipótesis mayor que constituye una de las claves para develar el misterio, aunque no es la única. En la economía del conocimiento, los servicios avanzados son los generadores del crecimiento, la riqueza y el poder urbanos; asimismo, se organizan de manera global. De modo que la globalización de dichos servicios se halla en la fuente de la concentración en algunas zonas del mundo que constituyen los nódulos principales de la capacidad de administración en red de nuestra sociedad. Tales servicios avanzados actúan como guía de la centralidad urbana, pues se congregan en los centros antiguos o nuevos de nuestras ciudades más importantes. Estos centros de servicio de alto nivel se localizan en lugares que se encuentran bien conectados en lo referente a transporte y telecomunicación; además, cuentan con una base sólida en lo que respecta a la generación de conocimiento y mano de obra profesional.
    Se trata claramente de una razón fundamental para explicar el fenómeno de la concentración metropolitana; pero, hay otras. Comenzaré con la proposición de que el rasgo espacial clave de la sociedad interconectada es la conexión en red establecida entre lo local y lo global. La arquitectura global de las redes del mundo conecta los lugares de manera selectiva, según su valor relativo para la red. Diversos estudios demuestran la importancia que tiene la lógica global de establecer redes para la concentración de actividades y población en las regiones metropolitanas.
    Lo anterior no sólo quiere decir que tales regiones metropolitanas se encuentran conectadas globalmente, sino que las redes globales –así como el valor que se encargan de procesar– necesitan operar a partir de nódulos ubicados en la red. Los centros financieros que tienen su sede en Londres, Tokio y Nueva York no han producido un mercado financiero global a partir de redes de computación comunicadas y de sistemas de información. El mercado financiero global es el que ha reestructurado y fortalecido los lugares (viejos y nuevos) desde donde se manejan los flujos de capital. No se trata de ciudades globales, sino de redes globales que estructuran y cambian zonas específicas de ciertas ciudades mediante sus conexiones. Después de todo, gran parte de Nueva York (a saber, Queens), Tokio (por ejemplo, Kunitachi) o Londres (vale decir, Hampstead o Brixton), resultan muy locales, salvo por sus poblaciones de inmigrantes.
    Las funciones globales de algunas zonas de ciertas ciudades se hallan determinadas por la conexión que tienen con las redes globales de creación de valor, transacciones financieras, funciones administrativas o de otro tipo. A partir de dichos puntos nodales de ubicación –mediante la operación de servicios avanzados–, se expanden los cimientos económicos y de infraestructura de la región metropolitana. Así pues, la cambiante dinámica de las redes –así como la de cada red específica– explica la conexión con ciertos lugares, en vez de que los lugares expliquen la evolución de las redes. Los puntos de conexión en esta arquitectura global de redes constituyen los polos que atraen riqueza, poder, cultura, innovación y gente (innovadora o no) hacia tales sitios.
    Para que esos lugares se vuelvan nódulos de las redes globales, necesitan apoyarse en una infraestructura multidimensional de conectividad: transporte multimodal por aire, tierra o mar; redes de telecomunicación; redes de computación; sistemas de información avanzados; así como la infraestructura entera de servicios auxiliares (desde contabilidad y seguridad hasta hoteles y entretenimiento) indispensables para que el nódulo funcione ( Kiyoshi et al., 2006 ). Cada una de dichas infraestructuras requiere ser atendida por personal altamente capacitado, cuyas necesidades habrán de ser satisfechas por trabajadores del sector servicios. Ellos son los ingredientes para el crecimiento de la región metropolitana. Los sitios de conocimiento y las redes de comunicación son los polos espaciales de atracción para la economía de la información, por ser los lugares donde se hallan los recursos naturales y las redes de distribución de energía determinados por la geografía de la economía industrial.
    Lo anterior resulta aplicable a Londres, Mumbai, São Paulo o Johannes­burgo. Cada país cuenta con su(s) propio(s) nódulo(s) mayor(es) que conecta(n) el país con las redes globales estratégicas. Tales nódulos subyacen a la formación de las regiones metropolitanas que determinan la estructura espacial local/global de cada país por medio de su entramado interno, que contiene varias capas. Fuera de los lugares donde se instrumenta la creación de valor en red, se localizan los espacios de exclusión o “paisajes de desesperación” ( Dear y Wolch ), ya sean intrametropolitanos o rurales.
    ¿Por qué tales redes globales conectadas mediante nódulos necesitan instrumentarse en ciertas regiones metropolitanas específicas? ¿Por qué el procesamiento de sus operaciones tan abstractas resulta incapaz de liberarse de las limitantes espaciales? En este punto podemos aplicar los modelos tradicionales de explicación ( Castells, 1989; Sassen, 1991 ). Lo importante en la ubicación de los servicios avanzados es la micro-red del proceso de toma de decisiones de alto nivel, que se basa en relaciones presenciales, vinculadas con una macro-red de aplicación de la decisión, que funciona a partir de redes de comunicación electrónica.
    En otras palabras: el encuentro personal para lograr acuerdos financieros o políticos sigue siendo indispensable, sobre todo cuando hay necesidad de observar discreción absoluta en caso de toma de decisiones en las cuales va de por medio el riesgo de la competencia. En las decisiones referentes a la ubicación de las funciones de administración de organizaciones empresariales, el factor intangible sigue siendo tener acceso a las micro-redes localizadas en ciertos lugares selectos, en lo que denomino “ámbitos” ( Castells, 1989 ). Pueden ser ámbitos financieros ( por ejemplo, Nueva York, Londres, Tokio; Sassen, 1991 ), pero también tecnológicos ( como en Silicon Valley; Saxe­nian, 1994 ) u otros centros de innovación tecnológica del mundo ( Castells y Hall, 1994 ), o bien relacionados con los medios de comunicación ( Los Angeles y Nueva York; Abrahamson, 2004 ). La innovación y los procesos de toma de decisiones clave ocurren durante la entrevista personal, y aún requieren de un espacio compartido.
    Una nueva forma de interactuar
    Lo que resulta fundamentalmente nuevo es que tales nódulos interactúan de manera global, instantáneamente o en tiempos escogidos en toda la superficie del planeta. De tal modo, la red de puesta en práctica de la decisión constituye una red macro-electrónica global. Mientras tanto, la red de toma de decisiones y generación de iniciativas, ideas e innovación es una micro-red que opera mediante la comunicación personal y que se concentra en ciertos sitios. Esta arquitectura espacial explica simultáneamente la concentración de ciertos lugares metropolitanos y la difusión en términos de redes: el espacio de los sitios y el espacio de los flujos. Una vez identificado tal mecanismo, todo lo demás puede ser explicado: la concentración de los servicios auxiliares, la infraestructura de comunicación que se desarrolla en un lugar y no en otros, la atracción de talento, las condiciones de vida satisfactorias para los creadores de valor, y así por el estilo.
    Las infraestructuras de comunicación son componentes decisivos en el proceso de mega-metropolización; pero no constituyen el origen del proceso. La infraestructura de la comunicación se desarrolla a partir de que haya algo que comunicar. Dicha necesidad funcional exige el desarrollo de las infraestructuras. Las localidades de creación de valor ofrecen grandes oportunidades y mejores servicios; tal oferta atrae a los profesionales talentosos e innovadores, porque el dinero fluye, se instala un mercado próspero y aparecen mejores ofertas culturales, instalaciones educativas y servicios de salud; por tanto, surgen los empleos, que siguen siendo la fuente principal de desarrollo urbano. Puesto que las oportunidades de trabajo ejercen atractivo global, tales regiones metropolitanas se vuelven también puntos focales de la inmigración. Se desarrollan como sitios multiétnicos y establecen conexiones globales no sólo en el nivel de las interacciones funcionales y económicas, sino también en el de las relaciones interpersonales: las redes y las personas, conceptualizadas por Smith y Guarnizo (1998) como “transnacionalismo desde abajo”.
    En la fuente del proceso de metropolitanización, se halla la habilidad de concentrar la producción de servicios, finanzas, tecnología, mercados y personas. Ello crea economías de escala (como en las formas previas de urbanización) y economías de sinergia, que son las más importantes en la actualidad. “Economías espaciales de sinergia” significa que estar en un lugar donde hay interacción potencial con socios valiosos, crea la posibilidad de agregar valor como resultado de la innovación generada por dicha interacción. Las economías de escala pueden ser transformadas por las tecnologías de la información y la comunicación en su lógica espacial. Las redes electrónicas propician la formación de líneas de ensamblado globales. La producción de software puede ser espacialmente distribuida y coordinada por las redes de comunicación. Por otro lado, las economías de sinergia requieren aún de la concentración espacial de la interacción personal, pues la comunicación opera en un ancho de banda mucho más amplio que la comunicación digital a distancia. Por ello, la investigación científica se concentra todavía en instalaciones universitarias en todo el mundo, al mismo tiempo que dichas instituciones académicas no pueden operar sin conectarse con la red mundial establecida de la ciencia.
    En la era de la información y la innovación, las ciudades siguen siendo más que nunca los sitios de la generación de valor y la base material del poder, la producción cultural y la selección social ( Hall, 1998 ). La calidad de vida no tiene nada que ver con ello. Se trata de un concepto enteramente subjetivo. Los suburbios de Green Silicon Valley son lugares aburridos para vivir desde la perspectiva de un neoyorquino hasta la médula o de un parisino no reconstruido. Sin embargo, la innovación tecnológica más importante de los últimos 50 años ha tenido lugar ahí. Los ingenieros de Silicon Valley no frecuentan los bares de San Francisco; apenas disponen de tiempo para acudir a sus bares suburbanos. ¿Qué hacen ahí entonces? ¿Es por la calidad de vida? ¿Por la vida nocturna? No. Porque les entusiasma su trabajo: están fascinados por su propia creatividad y acarician la posibilidad de estar cerca de otros creadores. Las ciudades se ponen de moda sólo cuando tienen el poder y los recursos monetarios para lanzar tendencias.
    Redes específicas, nódulos diferentes
    Ahora bien, la observación estratégicamente más importante para un análisis en términos de las redes espaciales, consiste en que dichas redes globales no tienen la misma geografía y habitualmente no comparten los mismos nódulos. La red de innovación en la tecnología de la información y la comunicación (o sea, Silicon Valley) no es la misma que la red de las finanzas, salvo por la red de capital de riesgo que por lo regular se origina desde dentro de la industria de la alta tecnología. Los organismos políticos –nacional e internacionalmente– construyen sus propios sitios espaciales y sus redes de poder. La red global de investigación científica no se traslada con las redes de la innovación tecnológica. Por eso tantos se sorprenden con los fracasos en los que caen los proyectos dirigidos a construir nuevos Silicon Valleys alrededor de una nueva universidad. La creatividad artística también tiene su propia red, la cual cambia constantemente, según los campos del arte y las tendencias de la moda.
    La economía delictuosa global –que representa 5% del producto interno bruto mundial– se construye sobre sus propias redes específicas, con nódulos que por lo regular no coinciden con los de la innovación financiera o tecnológica. La administración del tráfico de estupefacientes escoge sitios como Medellín, Bogotá, el norte de México, Miami, Bangkok, Kabul y Amsterdam; la mayor parte de ellos, nódulos secundarios de otras redes de mayor alcance.
    Así pues, hay una serie de capas en el entramado de las redes globales en las actividades estratégicas clave que estructuran y deconstruyen el planeta. Cuando tales redes de múltiples capas se traslapan en algún nódulo (cuando hay uno que corresponde a redes distintas), se presentan dos consecuencias. Primera: las economías de sinergia entre tales redes distintas ocurren en dicho nódulo; es decir, entre mercados financieros y negocios de los medios, o entre investigación académica y desarrollo de tecnología e innovación, o entre política y medios. Asimismo, puesto que estas redes de varias capas se ubican en sitios particulares (y muchas redes comparten un nódulo en dichos sitios), tales localidades se vuelven mega-nódulos. Devienen nódulos de transformación para el sistema global entero y sirven de enlace con nódulos diversos. Londres y Nueva York constituyen casos típicos de dicha ventaja nodal múltiple.
    Boston no alcanza el mismo nivel porque aunque tal vez sea el nódulo dominante en la investigación académica y uno importante en la innovación tecnológica (sobre todo en la biotecnología), sólo se trata de un nódulo secundario en las redes financieras, subsidiario de otros nódulos en muchas dimensiones importantes de la riqueza y el poder. Es otra razón por la cual en China hay una clara diferencia entre Pekín y Shanghai en lo referente a los nódulos y el papel distintivo que desempeñan en la arquitectura global: Pekín se especializa en lo político, lo financiero, lo científico y lo tecnológico; por lo que respecta a Shanghai, lo suyo son las redes financieras y el comercio global.
    Tales mega-nódulos no son ciudades globales: sencillamente se trata de la dimensión urbana de las redes globales de capas múltiples, lo cual resulta algo distinto. En otras palabras, con el propósito de comprender la dinámica y el significado del nódulo, debemos comenzar con el análisis de cada red y la interacción que sostienen como producto de su convergencia espacial. Sin embargo, todo mega-nódulo se vuelve un polo de atracción de capital, mano de obra e innovación. Aquí es donde surge la contradicción. Un mega-nódulo atrae recursos y aumenta las oportunidades de incrementar la riqueza y el poder. Al mismo tiempo –puesto que pocas veces cobra carácter institucional o consigue la capacidad política de toma de decisiones autónoma como región metropolitana–, difícilmente puede poner en práctica las políticas redistributivas que se requieren para cubrir las necesidades de la localidad. Al no presentarse demandas sociales activas ni movimientos sociales, el mega-nódulo impone la lógica de lo global sobre lo local.
    La consecuencia clara de dicho proceso es la coexistencia del dinamismo metropolitano con la marginalidad metropolitana, expresada en el alarmante crecimiento tanto de los asentamientos depauperados en todo el mundo como en la persistencia del barrio de miseria en las banlieus de París y en las zonas urbanas deprimidas de Estados Unidos. Priva una contradicción cada vez mayor entre el espacio de los flujos y el espacio de los lugares. Tales mega-nódulos concentran más y más riqueza, poder e innovación en el planeta. Al mismo tiempo, pocas personas en el mundo (de hecho 13%, según la Encuesta Mundial de Valores) se identifican con la cultura global, cosmopolita, que impregna las redes globales y es venerada por las elites de los mega-nódulos. En contraste, 47% de las personas ostenta una fuerte identidad regional o local. Por tanto, las redes globales integran ciertas dimensiones de la vida del ser humano y excluyen otras, independientemente de cuáles sean las intenciones de los actores. La contradictoria relación entre significado y poder se manifiesta mediante una disociación cada vez más señalada entre el espacio de los flujos y el espacio de los lugares. El significado es definido en términos del lugar, hay lugares en el espacio de los flujos y flujos en el espacio de los lugares. Mientras tanto, la funcionalidad, la riqueza y el poder quedan definidos en términos de los flujos. Se trata de la contradicción más crítica que surge en nuestro mundo urbanizado conectado en una red global.
    *Este ensayo, inedito en Argentina, fue publicado en el libro “Ciudades del 2010: entre la sociedad del conocimiento y la desigualdad social”, editado por la Universidad Nacional Autonoma de Mexico y coordinado por Alicia Ziccardi.
    *Traduccion de Marcela Pineda Camacho, Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico.

    As ruas empurram o poder

    Carta Capital, 29/6/2013



    Articulação. Dilma se reúne com prefeitos e governadores. Apoio. Joaquim Barbosa defende a consulta popular na reforma política


    FHC. O ex-presidente critica a Constituinte. Mas a propôs em 1999


    Chama. Os protestos continuam em várias cidades
    Dilma Rousseff exerce a Política, o Congresso vota vários projetos e até o Supremo se mobilizaPOR CYNARA MENEZES
    SEM FOCO, pobres de conteúdo, "moda", desvirtuadas pela direita ou infiltradas por vândalos. É possível apresentar todo tipo de crítica às manifestações das últimas semanas, mas é inegável o efeito das ruas nos gabinetes da política. Se o tal gigante acordou, como diziam os cartazes em inúmeras cidades, foi para dar uma chacoalhada e tirar da letargia principalmente o Congresso Nacional. O recesso do meio do ano foi cancelado e os parlamentares entraram em um frenesi legislativo a ponto de aprovar medidas às pencas sem maiores reflexões a respeito de seus resultados.
    Projetos de Lei e Propostas de Emendas Constitucionais que se arrastavam nas duas casas do Legislativo havia meses, anos até, saíram da gaveta. Para não ficar atrás no esforço cívico, o Supremo Tribunal Federal mandou prender o deputado federal Natan Donadon (PMDB-RO), condenado em 2010 por peculato e formação de quadrilha(mais detalhes à pág. 18). A presidenta Dilma Rousseff, após um pronunciamento em cadeia nacional, reuniu-se com líderes dos protestos em São Paulo, sindicalistas, representantes da sociedade civil, governadores, prefeitos de capitais e até integrantes da oposição. Lançou uma série de medidas e tenta dar forma aos desejos das ruas. Sua principal proposta é um plebiscito para definir as bases de uma reforma do sistema político e eleitoral.
    Na terça-feira 25, os senadores mal saíram da reunião da Comissão de Constituição e Justiça e foram obrigados a correr ao plenário, onde o presidente da Casa, Renan Calheiros, lia atropeladamente os 16 itens que pretendia colocar na pauta de votação, "em resposta à sociedade". No dia seguinte, um fato inédito: o Senado não parou para assistir à vitória do Brasil sobre o Uruguai na Copa das Confederações. Preferiu votar os projetos listados por Calheiros nas áreas de Saúde, Educação, Combate à Corrupção, Mobilidade Urbana e Segurança Pública, todos diretamente conectados com os protestos.
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    OS ROYALTIES DO PETRÓLEO VÃO PARA SAÚDE E EDUCAÇÃO. A LEI QUE LIMITA OS PODERES DO MINISTÉRIO PÚBLICO É REJEITADA E A REFORMA ELEITORAL ENTRA NA PAUTA
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    A PEC do Trabalho Escravo, 11 anos de tramitação e sempre barrada pela bancada ruralista, foi aprovada na CCJ e vai a plenário. O Senado aprovou ainda o projeto que transforma corrupção e homicídio em crimes hediondos, uma inutilidade legal, pois o problema está em levar corruptos e corruptores a julgamento. Os royalties do petróleo serão investidos em educação (75%) e saúde (25%). Na Câmara, a CCJ aprovou o fim das votações secretas durante processos de cassação de parlamentares e a PEC de autoria da deputada Luiza Erundina (PSB-SP) que iguala o transporte público aos direitos sociais na Constituição, ao lado de educação e saúde, abrindo caminho para a gratuidade. A polêmica PEC 37, limitadora do poder de investigação do Ministério Público, sucumbiu.
    Outro reflexo das manifestações foi a criação de CPIs do Transporte Público em quatro cidades até agora: São Paulo, Rio de Janeiro, Curitiba e Maringá. Em Santa Maria (RS), manifestantes ocuparam a Câmara de Vereadores ao vir à tona uma gravação em que integrantes da CPI para apurar o incêndio na boate Kiss, que vitimou 242 jovens em janeiro, sugeriam a "blindagem" do prefeito Cezar Schirmer. O protesto pedia a renúncia dos vereadores flagrados na gravação.
    O prefeito de São Paulo, Fernando Haddad, cancelou a bilionária licitação dos ônibus para discutir com a população e prometeu abrir as planilhas dos custos do transporte. "Não podemos assinar contratos de 15 anos sem participação popular. O momento em que estamos exige a participação da sociedade." O governador Geraldo Alckmin, que se havia unido ao prefeito e voltado atrás no reajuste da tarifa de metrô e trens, cancelou o aumento de 6,5% no valor do pedágio das estradas paulistas previsto para julho.
    Na próxima terça-feira 2, Dilma Rousseff vai enviar ao Congresso uma mensagem com ao menos dois itens fundamentais no plebiscito da reforma política: financiamento público, privado ou misto de campanha e o modelo de voto (distrital, distrital misto ou proporcional). O governo propõe um calendário apertado. O Planalto gostaria de realizar o plebiscito em 5 de outubro, assim as mudanças valeriam para as eleições de 2014. Antes disso, o Congresso precisa, porém, transformar a mensagem em decreto legislativo e aprovar. Seriam necessárias no mínimo duas semanas de campanha antes do voto popular.
    Embora o Planalto tenha anunciado na quinta-feira 27 um acordo inicial com a base aliada, a resistência na Câmara dos Deputados ao plebiscito é forte. Os parlamentares mais influentes, aliados inclusive, preferem o referendo: o Congresso primeiro aprovaria a lei e só depois a população opinaria se concorda ou discorda de cada item. Para o governo, não funcionaria, pois a reforma política está na pauta faz muitos anos e sofre feroz resistência no Parlamento. O último projeto, de autoria do deputado petista Henrique Fontana, nunca foi debatido em plenário, apesar de sua inegável qualidade. Fontana defende a votação de sua proposta, seguida por um referendo.
    Com o anúncio na segunda-feira 24, e posterior desistência, da proposta de uma Assembléia Constituinte exclusiva para cuidar da reforma política, Dilma atraiu a resistência de parte do Congresso, à exceção dos partidos de esquerda. A idéia foi descrita pela oposição como um "golpe", um arroubo chavista. Fernando Henrique Cardoso mais uma vez esqueceu as próprias idéias e atacou a Constituinte, embora tenha proposto algo muito semelhante em 1999.0 PMDB também não gostou. Resultado: Calheiros deu uma canja ao senador mineiro Aécio Neves, autorizado a discursar por uma hora e meia enquanto o presidente do Senado presidia a sessão. O Globo News, canal de notícias da Globo, deu outra mão: transmitiu ao vivo boa parte do discurso do tucano, centrado em críticas duras à presidenta.
    Ironicamente, a única capital onde os protestos mantêm vigor (40 mil na quarta 26) é a Belo Horizonte do senador mineiro. E a notícia não é boa para a oposição. Uma pesquisa entre os manifestantes realizada pelo instituto Innovare mostrou que os mineiros nas ruas têm rejeição menor à presidenta do que ao governador tucano Antônio Anastasia e ao prefeito de Belo Horizonte, Mareio Lacerda, do PSB. Enquanto Dilma teve sua administração considerada negativa por 47,7% dos entrevistados, Anastasia foi rejeitado por 70,4% e Lacerda por 71,6%.
    Na quarta-feira 26, do lado de fora do Mineirão, uma manifestação descambou para uma batalha campal após um grupo ter rompido a barreira de proteção que fixava um limite imposto pela PM em torno do estádio. Envoltos pela fumaça do gás lacrimogêneo, manifestantes com o rosto encoberto invadiram uma concessionária e atearam fogo em vários veículos no meio da rua. No centro de BH, correria e confusão.
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    A base aliada não recebeu bem a proposta do plebiscito para a reforma política e ameaça retaliar. Contra Dilma há quem queira acabar com a reeleição em 2014
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    A mídia, por seu lado, segue ao sabor das ondas. No início condenou os protestos e chamou seus participantes de "vândalos". Embarcou depois em uma "onda cívica" com o claro intuito de desestabilizar o governo federal. Diante da impossibilidade de domar o cavalo brabo das ruas conforme seus interesses, passou a emitir sinais de cansaço. Ou talvez tenha recuado por temer a possibilidade de o Palácio do Planalto transformar o limão em limonada. Em editoriais, os principais jornais do País condenaram ora o açodamento das decisões tomadas em Brasília, ora o "populismo" de algumas medidas e a própria reforma política. "Pesquisas feitas entre manifestantes, antes da reunião de segunda, não detectaram o desejo por uma reforma política", contrapôs O Globo. Para o diário da família Marinho, seria"contorcionismo" aliara reforma a algum dos itens das manifestações. Aparentemente os editorialistas ignoram um fato: segundo especialistas, a reforma política, e em especial o financiamento público de campanha, seria fundamental para coibir a corrupção, tão lembrada nas manifestações.
    Quem saiu em defesa da reforma foi o presidente do STF, Joaquim Barbosa. Após encontro com Dilma, Barbosa colocou em dúvida a capacidade do Congresso de aprovar a reforma. "Em um momento de crise grave como o atual, a propositura de reformas via emenda constitucional seria viável? Essas propostas já não tramitam no Congresso Nacional há anos? Houve em algum momento demonstração de vontade política de levar adiante essas reformas?" O presidente do Supremo fez algumas sugestões, entre elas a possibilidade de revogação do mandato (recall) e, curioso de sua parte, de candidaturas avulsas, independentes de partido. Barbosa e o vice-presidente da República, Michel
    Temer, demoveram Dilma da idéia da Constituinte. A discussão sobre a constitucionalidade da proposta poderia durar meses, argumentaram. A presidenta recuou, mas vai insistir no plebiscito.
    Um efeito colateral do sopro das ruas foi desnudar de vez a resistência da base na Câmara a Dilma, não só por parte do PMDB como do próprio PT. As ameaças agora começam a ser feitas à luz do dia. O líder do PP, Arthur Lyra, acenou com a proposta do fim da reeleição em 2014, prejudicando-a, e o líder do PMDB, Eduardo Cunha, foi além e defendeu a inclusão do debate sobre o sistema de governo em uma possível consulta popular. "Se estivéssemos no parlamentarismo, este governo já teria caído."
    Uma fonte do Palácio compara a crise atual com o Congresso àquela vivida por Lula quando explodiu a denúncia do chamado "mensalão", em 2005. Naquela época, a saída encontrada por Lula foi se reaproximar dos movimentos sociais. Nos últimos dias, Dilma, freqüentemente criticada por não receber entidades representativas da sociedade, abriu as portas do Planalto aos jovens do Movimento Passe Livre, organizador dos primeiros protestos contra o aumento da tarifa em São Paulo. Estiveram com ela ainda representantes dos moradores de rua, da Central Única das Favelas, dos Trabalhadores Sem-Teto e da Pastoral Carcerária. Pode ser a hora de reencontrar velhos aliados.

    28 de junho de 2013

    RUY CASTRO É preciso mudar 'tudo', bebê

    RIO DE JANEIRO - Uma pesquisa entre os participantes das passeatas contra a ditadura nos anos 60 --se a ideia tivesse ocorrido ao Ibope-- revelaria que 90% eram universitários, moravam sozinhos e usavam seu próprio aparelho de barbear. Os outros 10% eram secundaristas --equivalentes aos que hoje estão no fim do ensino médio--, moravam com a família e, embora a penugem em seus rostos fosse imperceptível, recorriam à gilete paterna.
    Os universitários tinham em média 21 anos, liam Althusser, Plekhanov e Lukács, e alguns já haviam namorado uma ou outra atriz do cinema novo. Revolução era coisa séria, daí não quererem saber de secundaristas nas passeatas --estes seriam imaturos, radicais, estabanados. Bem, a seriedade prevaleceu, mas foi derrotada do mesmo jeito.
    Em 2013, a composição das manifestações de rua é outra. É também um movimento de jovens --só que muito mais jovens. A maioria parece oriunda do ensino médio, e já pensei ver entre eles recém-saídos do ensino fundamental. É como se, em 1968, os manifestantes fossem os secundaristas e os ginasianos --idade em que os objetivos são mais generosos do que práticos. É preciso mudar "tudo", você sabe, e para ontem.
    A juvenilização da participação política é um fato, mas, desta vez, está produzindo resultados --as bandeiras dos manifestantes, cada vez mais definidas, começam a chacoalhar o Planalto e o Congresso. E, a indicar que essa juvenilização é sem volta, tivemos no domingo último, no Parque do Flamengo, no Rio, o "Ato brincante" --a manifestação de centenas de crianças, de zero a dez anos, que, levadas por suas belas e jovens mães, pintaram rostos e cartazes para protestar contra "tudo".
    Fizeram bem essas mães. Preci-samos mesmo preparar os bebês. Ao ritmo atual, em dez anos ou menos, será a vez deles saírem às ruas, e para valer.
      Folha de S.Paulo, 28/6.2013

    27 de junho de 2013

    Education: The best protection against an economic crisis

    TUESDAY, JUNE 25, 2013

    by Dirk Van Damme
    Head of the Innovation and Measuring Progress division, Directorate for Education and Skills



    The insight that education is valuable both to individuals and to countries is not new. Using continuously improving data and statistical tools, we have come to understand and appreciate the magnitude of education’s impact on employment, income, health and life opportunities in general. From a purely economic point of view, private returns on investment are well beyond 10% per year, and public returns are only slightly below that figure. Fears that increasing participation and greater numbers of graduates – resulting in ever-increasing numbers of highly qualified people in the work force – would result in some kind of inflation, in diminishing returns and burgeoning graduate unemployment could not be confirmed by the data.

    When the financial crisis erupted in 2007-08, rapidly turning into a global economic recession and a fiscal crisis in the Euro-zone and other countries, it was very difficult to predict its impact on education. Data for the years 2008 and 2009 showed that in the first years of the crisis, the impact on education remained limited and was confined to countries in severe crisis, such as Ireland, Iceland and Greece. Education is generally protected from shocks to the economic system because of its intrinsic slow pace of change. Individuals and families did not drastically alter their patterns of participation in education; and in the first years of the crisis, governments used stimulus packages and deficit spending to try to soften the blow, leaving education budgets more or less untouched. But we know that things started to change dramatically from 2010 onwards, when unemployment – especially among youth – climbed steeply and governments turned into austerity mode.

    Education at a Glance 2013, the OECD’s reference on education indicators and statistics, for the first time provides a comprehensive set of data covering the years 2010 and 2011. The data convey a consistent, but also somewhat surprising picture. A great deal of the economic and social hardship caused by the crisis fell chiefly on less-educated individuals. The unemployment gap between well-educated young people and those who left school early widened during the crisis. On average across OECD countries, 5% of those with a tertiary education were unemployed, against 13% of those without an upper secondary education. Between 2008 and 2011 the unemployment rate for the latter group increased by 4%, while it rose by only 1.5% among the highly educated. The earnings gap widened as well: the average difference in earnings between highly educated and low-educated individuals grew from 75 percentage points to 90 percentage points between 2008 and 2011.

    The message is clear: it is a person’s education that determines whether he or she will be extremely or only moderately exposed to the economic and social risks in times of crisis. Those without a minimal level of education, and certainly those of them without a stable job, find themselves without any shelter from the storm. Meanwhile, the relative returns on higher education increase. Some might argue that this is largely due to structural changes in the labour market: highly educated people taking the jobs of the middle-educated individuals, who, in turn, drive low-educated workers into unemployment. The earnings data do not seem to confirm this hypothesis: if tertiary-educated individuals were to take medium-skilled jobs en masse, their relative wage premium would not have increased as much as it did. In addition, the wage premium increases with age, which suggests that the higher level of skills among tertiary-educated workers is compensated in their salaries. In times of crisis and tough competition in the labour market, employers would certainly not be willing to value skills as much as they seem to do if there was no good reason to.

    In short, the value of education increases during an economic crisis. Those who lack education, stand to lose a lot; those who have invested in it, can still reap its benefits.