31 de maio de 2011

Debaten el papel de las nuevas tecnologías en la educación


Foro latinoamericano / Se inauguró ayer

Revelan que si bien el 79% de los docentes usa la PC, sólo el 15% recibió adiestramiento

Martes 31 de mayo de 2011 
Elaborado por Inés Dussel, doctora en Educación por la Universidad de Wisconsin e investigadora de Flacso, y Directora Académica de Sangari Argentina,el documento repasa las experiencias y aplicaciones en las escuelas de una batería de avances, que van desde la computadora hasta el celular.
Al inaugurar el encuentro, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, afirmó que el documento "nos desafía y abre interrogantes que son necesarios discutir", y destacó la importancia del programa Conectar Igualdad, llevado a cabo por el gobierno nacional, que distribuye computadoras a los estudiantes. "La netbook es un poderoso elemento de igualación social", dijo Sileoni.
Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Alvaro Marchesi, elogió también ese programa, el cual, sostuvo, "tiene un papel de liderazgo regional".
Poco antes de iniciarse los debates, uno de los disertantes, Nicholas Burbules, doctor en Filosofía de la Educación de la Universidad de Stanford y profesor de la Universidad de Illinois, manifestó: "El desafío que aportan las nuevas tecnologías es que siempre estamos en transición".
Burbules tuvo a su cargo la conferencia inaugural del foro, que se desarrolla con el lema "TIC y Educación: experiencias y aplicaciones en el aula" y es organizado por la Fundación Santillana, con el patrocinio de la OEI y la Secretaría General Iberoamericana (Segib). El encuentro termina mañana y puede seguirse de manera simultánea en www.fundacionsantillana.com.
"El desafío de las nuevas tecnologías no es algo tautológico en sí mismo; es pensar lo que traen aparejadas. Tenemos que encontrar estrategias para enseñar a que se pueda acceder a ellas, pero también para que los alumnos aprendan a evaluar la información. Creo que la responsabilidad del educador ha cambiado", añadió Burbules.
Cifras
"Hay muchas cuestiones en este proceso de transformación que hay que tratar de entender a medida que suceden. La intención del foro es analizar el fenómeno y promover propuestas y políticas", expresó Dussel, para quien la brecha digital se está desplazando del acceso a los usos.
"De una actitud distante, se pasó a un uso intensivo: dos encuestas señalan que un 79% de los maestros utiliza la computadora todos los días para planificar, producir contenidos y, en menor medida, comunicarse con sus alumnos y los padres", señaló.
Una encuesta realizada por la Universidad Pedagógica de la Dirección General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, a fines de 2010, estableció que sólo el 4% de estos docentes no usa nunca la computadora. "Casi el 80% lo hace todos o casi todos los días, una proporción más alta que el promedio de la población si se toma en cuenta que cerca de un tercio de la población argentina tiene conexión a Internet en su casa", dijo Dussel.
Sin embargo, el grado de formación es escaso: sólo el 15% dijo haber recibido un curso. "La información muestra diferencias significativas entre regiones, con casos como el NEA, donde el 24% ha recibido capacitación, y el del área metropolitana, donde sólo el 12% participó de algún curso", destacó Dussel.
El documento Aprender y enseñar en la cultura digital apunta lo siguiente: "Muchos de los problemas son los mismos que pueden observarse en relación con la enseñanza más general: la fragmentación y la desigualdad del sistema educativo, la falta de relevancia de contenidos y estrategias cognitivas, la dificultad para enseñar cosas más complejas, el desplazamiento de las funciones pedagógicas hacia otras de corte socializador". Para acercar a la escuela a la cultura digital, subraya el aporte del Programa Conectar Igualdad, y pondera que se trate de una política que llega desde el Estado.

Twitter, ahora también en las aulas


Afirman que las redes estimulan el debate

Martes 31 de mayo de 2011 
La Nación
Trip Gabriel
The New York Times
IOWA, Estados Unidos.- ¿No era apenas ayer que los maestros confiscaban los celulares y los directores advertían sobre el exceso de uso compartido de MySpace ? Ahora, un pequeño pero creciente grupo de educadores en Estados Unidos intenta explotar la tecnología tipo Twitter para estimular el debate en clase. Estos profesores afirman que las redes sociales, antes excluidas de la escuela, pueden atraer a estudiantes que rara vez levantan la mano y animarlos a expresarse a través de un medio que les resulta tan natural como respirar.
Como ejemplo basta mencionar lo ocurrido en el aula en la que enseña Erin Olson, una profesora de inglés de Sioux Rapid, Iowa. Pocas semanas atrás, mientras algunos de sus alumnos del 11° grado leían en voz alta un poema llamado To the Lady , que reflexiona por qué los espectadores no intervienen para impedir las injusticias, otros mantenían un comentario al respecto en sus laptops. La poeta dice que "la gente protestaba e intentaba intervenir, pero no hacía nada", escribió en el ciberespacio una estudiante.
En lugar de ser una distracción, la charla se hacía eco del discurso principal, y lo alimentaba, dijo Olson, que monitoreaba los mensajes y trataba de incluirlos dentro de la lección.
Con Twitter y otras plataformas de micro blogging, los docentes, desde las escuelas elementales hasta las universidades, están estableciendo lo que se conoce como "un canal lateral" en sus clases. Las comunicaciones digitales en tiempo real permiten a los estudiantes comentar, formular preguntas (que son respondidas por otros estudiantes o por el docente) y deshacerse de las inhibiciones para expresar sus opiniones.
Nicholas Provenzano, maestro de inglés de la secundaria Grosse Pointe South, de las afueras de Detroit, dijo que en una clase de 30 estudiantes, sólo 12 llevaban adelante la conversación, pero otros ocho intervenían por medio del canal lateral. "Y otros ocho estudiantes que participen del debate es algo muy importante", dijo.
No obstante, los escépticos -que a estas alturas están ampliamente superados por los entusiastas- temen que introducir canales laterales en las aulas pueda distraer a estudiantes y docentes y conducir a comentarios ajenos al tema, inapropiados o incluso agresivos. Una encuesta nacional publicada el mes pasado reveló que el 2% de los miembros del cuerpo docente universitario había usado Twitter en clase y que casi la mitad pensaba que hacerlo afectaría negativamente el aprendizaje. Cuando Derek Bruff, docente de matemática y subdirector del Centro para la Enseñanza de la Universidad Vanderbilt, sugiere a sus colegas que prueben los canales laterales, "la mayoría me mira como si viniera de otro planeta", dijo.
La opinión general acerca del uso de las laptops en clase es que los estudiantes las usan para no prestar atención, ver e-mails o hacer compras. Bruff agregó que los profesores pueden reducir esa actividad dándoles actividades relacionadas con la clase para que las hagan a través de sus dispositivos móviles.
Además de Twitter, los docentes han recurrido a otras plataformas, como Google Moderator, que ofrece lugar para subir preguntas típicas de una clase y vota por aquellas que tienen más posibilidades de ser respondidas. Today's Meet, usada por Olson, ofrece una "sala" virtual.
La Universidad de Purdue, Indiana, desarrolló su propio sistema de canal lateral, Hot Seat, hace dos años, con un costo de 84.000 dólares. El sitio permite subir comentarios y preguntas, que pueden leerse en laptops o teléfonos inteligentes, o proyectarse sobre una pantalla grande. Sugato Chakravarty, profesor de finanzas, responde a las preguntas que han sido votadas. Antes de Hot Seat, "no conseguía que los estudiantes hablaran -dijo-, todo el mundo estaba intimidado".
Traducción de Mirta Rosenberg

Stopping the Government From Reading Your Email



Peter Bono / Stock Illustration / Getty Images


  • Is the federal government reading your email?
That may sound outrageous, but it may well be perfectly legal. The Constitution protects your home, your car, and your body from unreasonable searches. But the courts have been much less clear about whether it protects your Gmail or Yahoo Mail account. So while the courts continue to deliberate, Democratic Senator Patrick Leahy of Vermont is now trying to give email new protections by upgrading the main federal Internet privacy law.
Email is one of the biggest battlegrounds in privacy law — and for good reason. People use it to communicate with their most intimate friends and relatives — and they say many things they wouldn't want the government to know about, from talking about having cancer to insulting the President. Still, one of the revelations of the NSA spying scandal a few years back was that the government was intercepting a lot of private email.
The email privacy problem starts with the Fourth Amendment, which prevents unreasonable searches — or more precisely, with how the Fourth Amendment has been interpreted. The Fourth Amendment requires law enforcement in most cases to get a search warrant before they enter a home. To obtain a warrant, the government must have "probable cause" to believe a crime is being committed.
The Fourth Amendment gives similar protection to first-class mail sent through the postal service. Generally, the government needs a warrant to open it. The rules for listening in on phone calls are even tougher. To comply with the Fourth Amendment, the government generally needs a "super-warrant," with its own set of procedural safeguards.
These strong constitutional protections for private communications fall apart, however, for email. The courts have not definitively decided whether the Fourth Amendment requires the government to get a warrant before obtaining an individual's emails from their email provider and then reading them. Government lawyers like to emphasize the ways in which email could be seen as deserving of less privacy; some of the most popular email programs, for example, such as Gmail or Hotmail, are held by a third party, and the law often gives less protection to information that we let third parties keep for us. Last December, the Cincinnati-based United States Court of Appeals for the 6th Circuit ruled that a warrant is required to search stored email — but that decision only applies in four Midwestern states.There is a second source of legal protection for email privacy: the Electronic Communications Privacy Act. But its protections are limited. ECPA requires government to get a warrant when it intercepts email in transit, but once an email lands in your inbox, the protections are weaker.
The government does not have to get a warrant, for instance, to read email you have stored for over 180 days. That is a huge loophole, since many people use their email accounts as electronic filing cabinets. The federal government has also taken the position that once you open an email it loses its protection, and it does not need a warrant to read it.
The Electronic Communications Privacy Act was enacted in 1986 — ancient history for the Internet. Senator Leahy has rightly been pushing to update it, and in particular to add new privacy protections.
Leahy's bill would eliminate the 180-day rule and impose a single standard: the government must get a search warrant from a court any time it wants to read your email, old or new.In addition to the email protections, Leahy's proposal takes on another cutting-edge issue: locational privacy. It would require the government to get a warrant in most cases when it wants to use the signals sent out by your smart phone or tablet computer to find out where you are.
The Leahy bill could go further. The Electronic Frontier Foundation, a leading privacy-rights group, objects that it would give the government greater ability to use National Security Letters to get data about whom people communicate with online, without a subpoena. But on the whole, it would make important improvements in the state of the law.
Email is today's equivalent of what postal letters and telephone calls once were. But the law has failed to give people the same protections in their email that they have in those earlier methods of communication. If the Leahy bill becomes law it would help the law keep up with the march of technology — and it would start to put privacy protections where they need to be in the Internet Age.
Cohen, a former TIME writer and a former member of the New York Times editorial board, is a lawyer who teaches at Yale Law School. Case Study, his legal column for TIME.com, usually appears every Monday.


Read more: http://www.time.com/time/nation/article/0,8599,2074797,00.html#ixzz1NvGOftPU

How Well Are Schools Teaching Cyber Safety and Ethics?


By Audrey Watters, Mind/Shift

Learning about cyber safety and ethics. Earlier this week we looked at proposed legislation in California that would change how social networking websites handle privacy and security — not just for minors online but for all Internet users. Several commenters responded that, when it comes to children online, it should be up to parents, not legislators, to handle these sorts of matters. But arguably, teachers can also help children learn responsible behavior online. A recent survey undertaken by the National Cyber Security Alliance, Microsoft, and Zogby/463, showed that 91% of teachers, 92% of tech coordinators, and 99% of administrators believed this should be taught. The survey examined administrators, teachers, and technology coordinators at the K-12 level about their thoughts on the cybersafety practices and curriculum in schools.

O que os pais querem da escola?


31 de maio de 201
 O Diário de Maringá | Opinião | PR

O episódio de negação da entrada dos alunos fora do horário estabelecido para começo das aulas no Instituto de Educação de Maringá foi, e está sendo, muito comentado. Fenômeno deveras importante, porque discutir a educação oferecida aos brasileiros é uma obrigação de todo o cidadão, principalmente dos pais.
Mas os fatos não podem ser examinados no calor dos reclamos, nem com conhecimento limitado ao fenômeno que deu origem à notícia. A realidade é bem mais ampla do que a simples liberação ou restrição do horário de funcionamento de um estabelecimento.
O desempenho de nossos alunos em avaliações internacionais, por exemplo, deixa muito a desejar. Enquanto China, Coreia do Sul e Finlândia ficam com os primeiros lugares em leitura, matemática e ciências, aos brasileiros, cabe o desonroso 53º lugar entre 63 países.
Importante lembrar que, no Brasil, 50% dos estudantes com 15 anos se encontram abaixo do Nível um de Alfabetização, em uma escala da Unesco que informa sobre a incapacidade dos discentes utilizarem instrumentos de leitura para aumentar os próprios conhecimentos ou competências.
Por outro lado, os resultados relativos ao Ensino Médio não trazem uma imagem positiva dos alunos, posto que somente 36% deles obtêm sucesso nas provas objetivas; sem falar nas redações, assustadoras em erros gramaticais, de concordância, e pobres no desenvolvimento de conteúdos.
Quando se fala em qualidade de ensino, o Ideb também deve ser lembrado. Afinal, ele, de forma otimista, propõe que os índices ideais para as escolas só poderão ser alcançados em anos futuros! Isso porque, em uma escala de zero a dez, criada pelo Inep/MEC (Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas Educacionais Anísio Teixeira), o ensino fundamental obteve 4,0 e o ensino médio, 3,6, depois de esforços sistemáticos no último ano.
Se não é mais possível esconder o baixo rendimento de nossos filhos em fase de escolarização, o que podemos pensar do planejamento pedagógico de uma escola que deixa o aluno adentrar em sala de aula quando sente vontade e dela sair quando assim o deseja? O que se pode pensar de uma escola que não se propõe a oferecer, de modo planejado, o tempo de 50 minutos de uma aula, deixando ao sabor do aluno o começo e o fim das atividades?
Já foi dito que a escola é uma instituição que, para além da família (sem prescindir da mesma), deve encaminhar o aluno para a vida em sociedade, ou seja, para a vida onde as relações não são mais reguladas por limites parentais.
Pressupõe-se, pois, que a escola eduque para o mundo do trabalho, para relações democráticas reguladas pelo dever, sempre acoplado a um direito. Dever e direito são aprendizagens que se estendem e se aprofundam pela escolarização e implicam, em esfera comunitária, na superação de desejos e interesses particulares para que seja configurado o cidadão autêntico, verdadeiramente participativo.
Cabe, nesse momento, a pergunta: O que os pais pretendem da escola? Um lugar para aprendizagens reais, efetivas; ou um "estacionamento" para os jovens, para que eles não fiquem circulando nas ruas? Um local digno de orgulho, constituído por professores competentes e interessados na aprendizagem e na socialização dos estudantes; ou um espaço ideal para sempre se Malhar o Judas, para se mostrar, por razões variadas, a incompetência profissional dos professores?
Nesse momento, dian

O que nos torna humanos: Nizan Guanaes


31 de maio de 2011
 Folha de S. Paulo | Nizan Guanaes | BR


O que nos separa dos países desenvolvidos são as necessidades na educação e na cultura
NA ÚLTIMA sexta-feira, em Paris, tive a grande honra de ser nomeado Embaixador da Boa Vontade da Unesco(Organização das Nações Unidas para a Educação, a Ciência e a Cultura).
Mas, se, na sexta-feira, a nomeação foi uma honra, hoje já é uma enorme responsabilidade. A Unesco é tão relevante, faz coisas fantásticas para o mundo. Estou na Unesco para ajudá-la a se comunicar, a alcançar e a mobilizar pessoas em torno de suas insuperáveis causas: a educação, a ciência e a cultura.
É isso o que nos torna humanos. Quando Oskar Metsavaht, Vik Muniz e eu recebemos a missão de Irina Bukova, diretora-geral da Unesco, relatei a história do meu primeiro trabalho com a organização.
Era o ano de 1987, eu era um redator de 29 anos, em começo de carreira, e recebi a tarefa de levantar dinheiro para reformar o dilapidado Centro Histórico de Salvador, minha cidade natal. Ele tinha sido apontado como Patrimônio da Humanidade pela Unesco. Disse a meu chefe que queria pedir apoio a Akio Morita, fundador da Sony, o equivalente hoje a pedir ajuda a Steve Jobs.
As pessoas da agência disseram: "Esse cará tá louco!" Mas procurei a Sony Brasil e, em uma semana, recebi a resposta de Morita. E muito mais: ele tinha gravado o texto que enviei em cima das imagens da campanha, várias vezes, uma atitude tão singela e digna que fortaleceu nossa mensagem.
Muitos anos se passaram, mas nunca esquecerei suas palavras: "Meu nome é Akio Morita, sou o presidente da Sony Corporation e fui convidado a apoiar o Centro Histórico de Salvador, um lugar em que nunca estive. Mas, se as Nações Unidas dizem que ele pertence à humanidade, isso significa que ele pertence a mim também". As palavras, as ideias que elas representam, têm um poder mágico. A comunicação é o seu meio de transmissão. E comunicar é educar.
Vivemos em plena era da comunicação. A educação, como todos os outros setores, será transformada por essa nossa nova capacidade de comunicação total, instantânea e profunda ao mesmo tempo.
Dois filantropos e empreendedores revolucionários -Bill Gates, da Microsoft, e Mark Zuckerberg, do Facebook- focam esforços na educação por um motivo: ela é ao mesmo tempo a base e o topo. Podemos aprender muito com os dois nessa área.
A Bill & Melinda Gates Foundation gasta centenas de milhões de dólares para promover grupos de pressão ligados à educação. Não basta só investir na infraestrutura física e no corpo docente das escolas, mas na organização e na projeção dos grupos interessados no progresso dessas escolas: alunos, pais de alunos, professores, educadores. Gente que lutará e garantirá que a escola funcione bem.
Todos na escola ganharão quando alunos, pais, professores e autoridades se comunicarem mais e melhor entre si e entre todos. As redes sociais estão aí para isso. Zuckerberg, do Facebook, bilionário aos 25 anos, destinou US$ 100 milhões para a melhoria do ensino público em Newark (Nova Jersey).
Ele diz que sua melhor experiência em Harvard (que não concluiu) foi o contato com os outros alunos, aprender e criar coisas com os demais colegas.
Zuckerberg vê a educação (assim como a mídia toda, shopping, saúde, finanças...) tornando-se uma função muito mais social nos próximos anos.
Ele antevê tecnologia e softwares que permitirão um aprendizado muito mais coletivo do que hoje, aluno aprendendo com aluno, aluno vendo on-line outro aluno estudar.
Aquele dia primaveril de Paris me encheu de orgulho e de responsabilidade.
Ao chegar ontem ao Brasil, ao outono paulistano, ela ficou maior ainda. As necessidades na educação e na cultura são tantas por aqui comparadas aos países mais desenvolvidos. É basicamente isso que nos separa deles. Nosso país ao menos já encontrou o caminho. Agora, para percorrê-lo, precisamos de boa educação. Para todos.
NIZAN GUANAES, publicitário e presidente do Grupo ABC, escreve às terças-feiras, a cada 14 dias, nesta coluna.

30 de maio de 2011

How Responsive is Investment in Schooling to Changes in Returns? Evidence from an Unusual Pay Reform in Israel's Kibbutzim


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Ran AbramitzkyVictor Lavy

NBER Working Paper No. 17093
Issued in May 2011
NBER Program(s):   CH   DAE   ED   LS   PE 
This paper uses a novel dataset to test the important theoretical prediction that the level of investment in schooling is increasing in the rate of return to education. We exploit a unique episode where different Israeli kibbutzim shifted from equal sharing to productivity-based wages in different years, resulting in sharp increases in the return to education. We use a difference-in-differences approach comparing educational outcomes of high school students in kibbutzim that reformed early (the treatment group) and late (the control group), before and after the early reforms (but before the late reforms). The treatment group is shown to be nearly identical to the control group in observable characteristics and pre-reform mean outcomes. We find that students in kibbutzim that reformed early increased their investment in education, as reflected by outcomes such as whether they graduated high school and their average matriculation scores. This effect is stronger for males, and is mainly driven by students whose parents have lower levels of education. It is also stronger for students in kibbutzim that reformed to a greater degree. We use various falsification tests to support our identification strategy and to show that our results are not driven by other factors such as differential time trends or differential exit rates. Our findings support the prediction that education is highly responsive to changes in returns, especially for students from weaker backgrounds.