10 de junho de 2012

'Brasil tiene un atraso muy importante en educación'


Aloizio Mercadante Oliva, ministro brasileño de esa cartera, aseguró que su país aún tiene una deuda con la escolarización de los más pobres. Afirmó que la escuela del siglo XXI debe basarse en la inclusión digital


Infobae, 10/6/2012

En una conferencia brindada en la Universidad Tres de Febrero, en la ciudad argentina de Buenos Aires, el responsable del Ministerio de Educación de Brasilaseguró que, en un escenario de crisis económica como el actual, la educación, la ciencia y la tecnología deben ser las herramientas prioritarias para lograr un crecimiento sostenible.

"América Latina sentirá el impacto de la retracción del mercado global. Y no podemos crecer hacia afuera, debemos crecer hacia adentro", afirmó y agregó "para ello es necesaria la inclusión porque permite el estímulo del consumo interno".

Mercadante Oliva, que durante la Presidencia de Lula da Silva fue titular de la bancada del PT (Partido de los Trabajadores) en el Senado, explicó que Brasil desea tener capacidad y competitividad industrial y señaló que para alcanzarlas debe profundizar el proceso de industrialización iniciado hace una década.

"La educación, la ciencia, la tecnología son los elementos más decisivos para poder dar ese salto. Ayudan a superar las diferencias sociales e impulsan el sector de los bienes", consideró.

En ese contexto, es fundamental garantizar la formación educativa pero sin desatender el desarrollo tecnológico. "Hoy día somos el 13º país productor de publicaciones científicas de todo el mundo y el primero en Latinoamérica. Pero en innovación estamos en el puesto 47º", indicó. "Hay  mucha producción académicapero cuando hablamos de patentes vemos la falta de inversión", reconoció.

El ministro admitió que su país aún no avanzó en la planificación de políticas que permitan transformar el capital científico en inventos y patentes. "Debemos crear unacultura de la innovación", subrayó y pidió colaboración al sector privado para que imite a las empresas de otros países -como los de la OCDE- donde el mayor porcentaje de inversión es aportado por las empresas.

"Hay que romper la cultura pasiva ante la tecnología. Es necesaria una política agresiva de creación de tecnología que otorgue estímulos a las compañías, que permita la construcción de parques industriales. De esa manera, los miles de profesionales que se están formando tendrán lugar en el sector privado, el cual podrá ser mucho más competitivo", explicó.

Mercadante Oliva se tomó unos minutos para exponer los logros de inclusión educativa logrados durante los dos mandatos de Lula da Silva y en el año y medio de gestión de Dilma Rousseff.

"Muchos presidentes diplomados no tuvieron la generosidad de abrir las universidades a las clases populares. Lula sí. Él fue el que más creó y hasta 2014 se deberán construir casi 400 universidades e institutos terciarios", dijo.

No obstante varios indicadores positivos, alcanzados por los programas sociales como Hambre CeroBolsa Familia y Mi Casa, Mi vida; reconoció que "Brasil tiene un atraso muy importante en educación". "Sólo el 12% de los niños más pobres, menores de cinco años, están dentro del sistema escolar. La cifra asciende al 50% en las clases altas. Así, quien más necesita estar en las guarderías y los jardines de infantes, está fuera de ellos", comentó.

El ministro de Educación se refirió, también, a los nuevos planes gubernamentales que buscarán poner fin a esa brecha social.

Luego de asegurar que estudios científicos registraron que las habilidades no cognitivas -como la creatividad y el apego al trabajo- se forman hasta los tres años y que otros trabajos demostraron que los delitos son mayores entre quienes no tuvieron formación pedagógica en los primeros años de su vida, anunció la construcción de 6 mil escuelas y guarderías que garanticen la escolaridad de los menores.

"Tuvimos grandes avances estos años. El 95% de los brasileños de entre 7 y 14 años están en los colegios porque es obligatorio, pero la analfabetización todavía es alta sobre todo en el nordeste del país, que es la parte más pobre", señaló el funcionario. "Allí, los niños no inician su escolarización hasta los 8 años".

Mercadante Oliva explicó que, las políticas educativas de Brasil, apuntarán cada vez más a la inclusión digital. "Brasil es el tercer mercado mundial de venta de tabletas pero todas las escuelas tienen un pizarrón, que es un elemento del siglo XVIII. Perolos niños son nativos digitales, son personas del siglo XXI", reconoció.

Su ministerio está avanzando en la distribución de tablets entre los maestros para acercarlos más a los alumnos. "Deben manejar los nuevos lenguajes porque los jóvenes no se van a quedar en la clase si no hablan su idioma", propuso y pidió a los docentes "dar clases creativas". 


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